Hacks para ser un buen community manager

Cuando me preguntan que hace un Community Manager (CM), difícilmente puedo englobarlo en una única definición basada en una tarea concisa. Más bien, puedo decirles que el rol del CM es algo así como comunicar, difundir, promocionar, conectar y potenciar la comunidad online y offline de una empresa, negocio, servicio o producto en particular. Para todo ello se requiere conocimientos, herramientas, técnicas, experiencias, habilidades y capacidad de analizar 360 al mercado y al contexto. Esto se trata de un todo, que es mayor a la suma de las partes y que da como resultado un plus y valor agregado a la profesión.

Ahora bien, como Community Manager y lejos de centrarme en ahondar definiciones de las tareas que desarrollamos, prefiero dejarles 5 hacks de cómo ser un buen CM:

ideas, brain storm

Me posiciono, luego existo

redes sociales

En primer lugar, lo principal que hay que tener en cuenta es el producto, servicio u objeto que queremos potenciar, comunicar, promocionar, difundir y la audiencia hacia la que va dirigido. Es fundamental conocer gustos, pensamientos, elecciones y preferencias de estos grupos potenciales para basándonos en eso pensar como armar la estrategia de Marketing 360.

A modo de ejemplo, de nada sirve planificar una comunicación disruptiva con lenguaje adolescente trending e informal si el producto va destinado a un público objetivo de adultos mayores.

La creatividad al palo

En segundo lugar, y desde mi punto de vista, el valor agregado y distintivo a todo lo que hagas va a ser la creatividad. Darle un giro creativo e innovador al contenido, ya sea digital u offline es lo que va a permitirte distinguirte de la competencia y llevar la generación de tu contenido a otro nivel.

Un consejo para estimular nuestra creatividad es leer libros, escuchar música, podcast, mirar series y películas, pero no solo de aquellos géneros que te apasionen, sino también de aquellos que nunca hubieras elegido u optarías por mirar. Mirando, leyendo o escuchando contenido que no es de nuestro interés ni preseleccionado para nosotros por los algoritmos, surgen nuevas y muy buenas ideas.

A modo de ejemplo, de nada sirve planificar una comunicación disruptiva con lenguaje adolescente trending e informal si el producto va destinado a un público objetivo de adultos mayores.

Luz, cámara, giro 360

Sin tener un paneo general de lo que sucede a nuestro alrededor, sería muy difícil de centrarnos en el ‘’ aquí y ahora’’, nos va a resultar muy difícil posicionar nuestro producto y hacerlo llegar a nuestro target/público objetivo a través de la comunicación. Por lo tanto, tener conocimiento de lo que sucede en nuestro entorno más próximo, como también así en el mundo en general, nos va a permitir ver y saber de qué forma comunicar nuestro producto o servicio. Además, podemos lograr una de las tareas más premiadas de todo CM que es la generación de contenido real time.

¿Urgente o prioritario?

Punto “mucho muy importante” a tener en cuenta. Muchas veces la mayoría de los pedidos son para ayer, es por eso que este tip va a hacer algo así como salvarte la vida.

¿Cómo organizar las prioridades, urgencias, pedidos, envíos de material, etc.? Aquí me pongo más teórica y les traigo la Matriz de Eienhower, se trata de algo así como un cuadrado con 4 casilleros donde deberás organizar tu lista de tareas cada día para no perder la cabeza. Veamos que se trata:

  1. Importante y urgente: Tareas que se deben hacer inmediatamente y no pueden esperar.
  2. Importante y no urgente: Tareas que son relevantes para la empresa, pero que requieren de un tiempo de ejecución y no exigen una entrega inmediata.
  3. Urgente y no importante: Actividades que se deben realizar urgentemente pero que no son de un alto grado de relevancia, como por ejemplo, atender una llamada o responder un email.
  4. No es urgente ni importante: La última tarea de nuestra lista, que no es necesaria liquidarla inmediatamente, incluso puede esperar a la próxima jornada.

Que no “panda el cúnico”

Por último, un concejo súper, híper, mega, archi importante es no perder nuestro eje. Ser consciente que lo que elegimos y estamos haciendo (muchas veces) es lo que nos gusta y no estaría bueno que por volvernos locos con tantas cosas, por hacer deje de gustarnos aquellos que nos apasiona. Por eso, este último tip, no por eso menos importante, es para recordarte que te mantengas alineado con lo que elegiste y con lo que te gusta hacer, tanto dentro del trabajo, como actividades extra laborales. Todo eso en conjunto va a dejar evidenciado el fruto de nuestras acciones. Y si en algún momento te ves abrumado, nada mejor que respirar hondo, pedir ayuda, delegar en caso de que sea posible y seguir para delante con actitud, valor, y respeto.

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